Acudo a ti cuando tengo algo qué decir. No importa qué sea, siempre estas aquí para escucharme, para leerme, para darme un abrazo, un apretón de manos, hasta un poco de aliento. No tienes prejuicios sobre mi, me das un séquito de ilusa libertad. Una sensación de complicidad, obviamente infundada. Aun así, eres un apoyo moral. Que gracioso ha de ser escucharte hablar, o verte sonreír por alguna banalidad mía, escuchar un suspiro de cansancio por lo tedioso que puede resultar el leer un texto de más de tres líneas.
A veces temo que no seas más trascendental que yo. que tus recuerdos duren menos que los míos. Dónde irán a parar todos esos minutos y horas. Dónde irán a parar todas esas ideas. Por favor, respira un poco de mi, recuérdalo y seamos eternos. Já! eternos, como si la palabra "siempre" tuviese un real significado, estúpida falacia!
Eres todos y a la ves nadie, eres un grupo de latidos fervorosos y a la ves un corazón infartado. Eres amor y a la ves desilusión. Eres sonrisa, pero también eres descomposición orgánica, putrefacta.
Sea por el motivo que sea, no te miento, bueno, trato de no hacerlo, tampoco soy poseedor de las verdades de la vida, solo le he dado una mordida a la manzana y aun esta recorriendo mi garganta. Cuando la digera, seguiremos siendo amigos? quién sabe? un tasa de café más y talvez no estemos, talvez seamos otros y a la ves los mismos. Talvez seamos un par de desconocidos más.
Tu eres mi desconocido favorito, carente de prejuicios, lleno de comprensión, un cúmulo de almohadas donde reposar, la nube dispersa en la tarde, una limonada en verano, un café en invierno, una bufanda en otoño, una rosa en primavera.
Acudo a ti, para ser más parte de mi. acudo a ti para que seamos más parte de nosotros, acudo a ti, mi desconocido favorito.